Ministro Paliza Responde a Críticas con Mensaje de Soluciones

En medio del debate generado por el impacto económico de la crisis internacional y las recientes declaraciones del expresidente Danilo Medina, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, respondió este lunes con un mensaje centrado en el diálogo, la unidad y la búsqueda de soluciones.
La reacción oficial surge luego de que Medina cuestionara la estrategia gubernamental para enfrentar la coyuntura derivada del conflicto en Medio Oriente, afirmando que “el Gobierno no tiene un plan concreto para enfrentar la crisis” y expresando preocupación por el gasto corriente, la deuda pública y una eventual reforma fiscal.
Ante estas críticas, Paliza aclaró que las conversaciones sostenidas por el Gobierno con sectores de la oposición no persiguen una confrontación política, sino la construcción de respuestas colectivas.
“Las reuniones que ha sostenido el Gobierno con distintos sectores —incluyendo líderes políticos— son exactamente lo que deben ser: un ejercicio democrático de consulta. No estamos en confrontación”, expresó el funcionario desde el Palacio Nacional.
El ministro enfatizó que el Gobierno tiene definidos los ejes fundamentales para atender la situación, destacando que la prioridad es mitigar el impacto de una crisis internacional cuyos efectos alcanzan directamente a la economía dominicana.
También precisó que el tema de una posible reforma fiscal no fue planteado por el Gobierno, sino por el propio Medina, a lo que, según explicó, la respuesta oficial fue clara: “en momentos de crisis no es apropiado hablar de reforma fiscal”.
Más allá del intercambio político, el mensaje central de la respuesta oficial estuvo dirigido a la ciudadanía.
“La gente quiere saber cómo, frente a esta crisis, sus líderes y sus direcciones políticas, le van a ayudar o contribuir a que la comida no le aumente de precio”, sostuvo Paliza.
La declaración coloca el foco en la gestión de la incertidumbre económica y en la necesidad de construir consensos en un momento de tensión global.
En términos políticos, la respuesta también marca un cambio de tono: desplaza la conversación del terreno de la confrontación partidaria hacia una narrativa de gobernanza, estabilidad y unidad nacional.
