¿Por qué puede subir tu factura de luz si la tarifa sigue igual?

Que una factura eléctrica aumente no significa necesariamente que haya cambiado la tarifa. En muchos casos, la diferencia está en cuánta energía consumiste durante el mes y en el nivel de consumo en el que terminaste.
La tarifa residencial funciona por escalones de consumo: de 0 a 200 kWh, de 201 a 300 kWh, de 301 a 700 kWh y consumos superiores a 700 kWh. Cada nivel tiene una estructura de precio distinta.
Por eso, consumir más electricidad puede hacer que una parte del consumo sea facturada a un precio mayor. Por ejemplo, un hogar que pasa de 250 kWh a 350 kWh puede experimentar un aumento importante en el monto final, aunque la tarifa vigente no haya cambiado.
Hay un punto especialmente importante: cuando el consumo alcanza 701 kWh o más, cambia la forma de facturación. Hasta 700 kWh se aplican escalones progresivos; a partir de 701 kWh, el consumo mensual puede pasar a facturarse según el nivel correspondiente a ese rango, generando una diferencia notable.
Durante los meses de mayor calor también suele crecer el consumo eléctrico por el uso más frecuente de aires acondicionados, abanicos y refrigeradores, lo que puede empujar al hogar hacia niveles superiores de consumo.
La clave es distinguir entre tarifa y consumo. Una tarifa puede mantenerse igual y, aun así, la factura aumentar si utilizamos más energía o alcanzamos un escalón superior.
