La violencia que no siempre llega a denunciarse: 19 de 22 víctimas de feminicidio no habían acudido al sistema

Entre enero y marzo de 2026, República Dominicana registró 17,552 denuncias por violencia de género, violencia intrafamiliar y delitos sexuales. El dato confirma la magnitud de un problema que no ocurre en los márgenes de la sociedad, sino dentro de sus espacios más cercanos: la casa, la pareja, la expareja y los vínculos afectivos donde muchas veces el riesgo se normaliza antes de ser denunciado. Santo Domingo fue la provincia con mayor registro, con 5,766 denuncias durante el trimestre.
El informe muestra que casi nueve de cada diez denuncias corresponden a violencia intrafamiliar o de género. La violencia intrafamiliar representa el 52.49% de los casos y la violencia de género el 36.94%; juntas concentran el 89.43% de las denuncias registradas en el país durante el período analizado.
Uno de los patrones más reveladores es el llamado “efecto lunes”: alrededor del 31% de las denuncias se reciben ese día, seguido por el martes con un 20%. Esta concentración al inicio de la semana sugiere que muchas situaciones de violencia se acumulan durante el fin de semana y llegan al sistema cuando la víctima encuentra una oportunidad para buscar ayuda.
El vínculo con el agresor también revela una alerta crítica. En las denuncias, la expareja aparece como el principal factor de riesgo, con 49.07% de los casos, por encima de la pareja actual. El dato obliga a mirar la ruptura no como el final automático de la violencia, sino como un posible momento de escalada, control, persecución o represalia.
Pero el hallazgo más grave aparece en los feminicidios. Durante el primer trimestre de 2026 se registraron 22 feminicidios. De esas víctimas, solo 3 habían presentado denuncia previa; 19 no lo habían hecho. En otras palabras, el mayor peligro no siempre está en los expedientes abiertos, sino en las mujeres que nunca lograron llegar al sistema.
El boletín también registra la respuesta institucional: 7,644 órdenes de protección provisionales fueron emitidas por fiscales, 2,730 fueron solicitadas al tribunal y 2,234 resultaron otorgadas. Además, Línea Vida gestionó 2,853 interacciones, mientras que el Centro de Atención a Sobrevivientes de Violencia atendió a 1,086 usuarias durante el trimestre.
La lectura de fondo es contundente: la violencia de género no solo debe medirse por las denuncias que llegan, sino también por los silencios que el sistema todavía no alcanza. La cifra más dura no es únicamente la cantidad de casos registrados, sino la brecha entre el riesgo real y la posibilidad efectiva de pedir ayuda antes de que sea demasiado tarde.
